De la búsqueda y el encuentro.
De tu aroma.
Hueles a principio, ahora sé a qué huele uno.
Hueles a verdadero, la verdad nunca había tenido un aroma tan definido como el tuyo.
Hueles a perfecto, y me doy cuenta que todo lo otro fue una búsqueda sin esperanza ni fruto.
No existirán ojos, labios, dedos o presencias que impacten más a mis sentidos, como lo hace un esbozo de tu sonrisa.
Nunca un sonido más conectado a mi corazón que el que sale de tu garganta.
Con la certeza absoluta de que las palabras no alcanzan. Tendría que saber cada expresión, sonido y forma de éste planeta y aún así, no sería suficiente.
Tu presencia simplemente da paso a lo divino y llena de sentido la existencia misma.
Berenice Pinzón