Busco la fórmula que sacie mi obstinada costumbre de
desearte.
Si no te necesito ni me necesitas, si no hablamos, no nos
miramos, ni nos amamos…
Busco la fórmula que borre mi espantosa costumbre de
hablarte, mirarte y amarte a solas.
Busco cuando menos la manera de no cuestionar si quizá me
estarás pensando.
Berenice Pinzón