sábado, 20 de julio de 2019

El marco de mi humanidad

No logro discernir si te atrapé en mi mirada desde el instante primero en que mis ojos tocaron tu existencia o si fueron los tuyos los que no me han dejado escapar hasta ahora. Sigues intacto como el primer día, con todo lo que se ha sucedido hasta hoy, me alegra conocer el camino que me condujo a saberte. Haber escrito historia con tinta de oro de la mano tuya es sencillamente un suspiro. Berenice Pinzón

lunes, 10 de junio de 2019

33 vueltas de sol

Es obvio que he tejido mi humanidad con materiales varios, hilos oscuros y luminosos, multicolores y pardos, algunos han sido prestados, otros sin embargo, los he llevado sin darme cuenta. Hoy por hoy agradezco profundamente todo lo que me compone, la plenitud del tiempo, los ciclos completados, las sonrisas y los llantos. Los dolores más hermosos que me convirtieron en una mujer plena y me han llevado a conocer la entrega incondicional, el Universo entero en los seres que me abrazan y reconozco como parte de un eterno amoroso. Gracias por caminar al lado mío un instante, días, años, o por seguir aquí. Gracias a los que estuvieron, a los que están y a los que vienen en camino. Berenice Pinzón

viernes, 31 de mayo de 2019

Por qué no

Me permito el oscuro placer de pensarte siempre a mi manera. Amarte u odiarte libremente porque ¿Quién me lo impide? Retorcer mis memorias o pulir viejos quereres, renegar de tu existencia o encender una vela para que no me olvides. Bendita memoria que registra encuentros y adereza desencuentros. Prefiero guardar todo aquello en los ayeres invisibles que no inexistentes y salvarme de conocer siquiera los tuyos, y salvarme de todas las palabras que dejaste encerradas entre tu mente y tu boca para mi, y salvarme de todo lo tuyo que siga existiendo mientras dobles y desdobles mi recuerdo. Berenice Pinzón

lunes, 28 de enero de 2019

Criaturas

Una vida entera planeando como avión de papel antes de caer, parecía que el aire me levantaba, me sacudía y me llevaba bajo, para en un instante saber de qué se trataba, caer en los corazones más puros que mi ser ha presenciado. El gozo de la libertad en una sonrisa, lo pleno e incondicional del presente, el inicio... Qué más podría hacer sino rendirles mi vida entera, beber sus lágrimas y procurar que no haya motivos para que las derramen. Seguir paso a paso sus andares, darles lo que existe y lo que no, exactamente como ustedes lo han hecho desde el momento en que iluminaron mi existencia. Berenice Pinzón