lunes, 18 de octubre de 2021

Despedidas para aligerar las cargas



Pensé ingenuamente, ahora lo veo, que tu proceso evolutivo te había llevado a asumir que el amor es el sentimiento más puro, grande, indefinible que un ser puede llevar, portar, poseer...
Definitivamente concuerdo con que la vida es una serie de bienvenidas y despedidas, de conocer y olvidar, y que en determinados pasos uno necesita de toda su energía para sí mismo, para construir su propia historia, sin embargo, me parece preciso si no es que apremiante que comprendas que "A TODA ACCIÓN HAY UNA REACCIÓN" Estamos conectados de manera irremediable, no es que puedas definir fechas de caducidad para los otros, pretendiendo que aquellos, se pierdan inamovibles en el fondo del basurero.
Puedes perderte algunos días en el destierro voluntario, quizá un poco más que eso, pero al mirar tu piel, la forma en que hablas, caminas, piensas, incluso en la que sientes, al mirar tu reflejo, indiscutibleme notarás el constructo que eres de todos los otros, como lo somos todos y sinceramente espero que no añores demasiado lo que quebraste sin remedio, porque esas son las partes que te harán recordar que te rompiste a ti misma.

Berenice Pinzón 

martes, 12 de octubre de 2021

Me contemplo ahora


Me contemplo ahora mucho más prudente, más cauta, el arrojo a mermado de manera impresionante, la pasión ha sido reservada para mí solamente.
Soy celosa de mi energía, no regalo ni un momento como solía.
Recuerdo como buena historia el trío de viajes que logramos colectar juntos, nada que no se lograra con cualquier otro u otra, sin embargo, existió un algo que contar.
Si la vida me pusiera frente a ti una vez más... Y ojalá nunca lo haga. Te dejaría ir como una hoja al viento, marchita, regalándose su último recorrido. Una imagen bien poética en sí misma, algo hermoso, vivo, que pendió en su momento de otro ser, un sistema expendedor de belleza. 
No te recuerdo nítidamente ni recuerdo con claridad a mi yo de ese entonces, sólo una cosa es cierta, agradezco tanto lo que contemplo ahora que no cambiaría ni un ápice el recorrido para haber llegado hasta aquí. 

Berenice Pinzón