Querida mal querencia:
Vivo en un lugar en el que no existes ni estás invitada.
Amaría en serio que tus labios se vaciaran de rencores, desnúdate ya de recelos.
Parece que el conflicto es tu labial predilecto, ese rojo carmesí que contrasta a la perfección con tu blanca piel.
Quién te querrá en esta vida o en otra si portas puñal en mano cuando en realidad nadie voltea la cabeza para seguirte el paso.
Parece que has usado ese puñal para rasgarte los ojos, quizá si logras recobrar la vista lo único que verás sean talones alejandose un poco más de ti.