miércoles, 3 de septiembre de 2025

El sabor de la piel

Un banquete inigualable cada vez.

Ese código que no admite cuestionamientos celosos de otros.

El sabor que se transforma en la boca del receptor, que jamás podrá replicarse.

Guardado en el tiempo como regalo único de la existencia.


A los encuentros irrepetibles, a los indeseables, a los peculiares y a los exiliados.



Berenice Pinzón