Arranco de raíz mi necedad implantada de pretender
comprender tu perspectiva o venderte la mía. No porque abandone mi intento de
ti, sólo largo el intento de poseerte en algo más que no sea tu cama o la mía. Asumo
que esa posibilidad es inexistente, onírica y en todo caso absurda.
Berenice Pinzón
No hay comentarios:
Publicar un comentario