Se aprende en la vida a sonreír amablemente, a enamorar profundamente, a
detestar intensamente y a abandonar tranquilamente.
Dejo las facturas saldadas, pago con moneda corriente o
quizá con la misma que se me presente.
No me hables de indiferencia si has sido indiferente.
No me llames mentirosa si no sabes pronunciar verdades.
No me pidas que me quede si te estabas yendo desde el primer
momento.
Berenice Pinzón
No hay comentarios:
Publicar un comentario