domingo, 7 de junio de 2015

Sin duda

Era yo sin duda, en una cama sin nombre, personalidad o amor.
Era yo sin duda la que robaba besos, caricias y añoranzas perdidas.
Era ella en ese instante, la que habla tu idioma sin entender tus dilemas.
Era aquella a la que jugabas a amar, olvidando las incongruencias de alguna parecida.
Era esa que pagaba las cuentas altas.
La que ahora busca otro que pueda saldar las heridas que no imaginé que podrías crear.


Berenice Pinzón

No tan sencillo

No tan sencillo asumirte amado, buscado y quizá alcanzado por  deseos, brazos y seres que no soy yo.
No tan sencillo burlarme de todo, gritar incongruencias y negar que me pudro porque alejas tus labios de los míos.
No tan sencillos mirar aquellos ojos grandes que fueron tu delirio tantos años, no poder adivinar la forma de los que ahora roban tu sueño y saber que no sé si los míos  te gustan realmente.
No tan sencillo nada de lo tuyo en realidad.
Me pregunto por qué nací en el punto en el que tú ya habías moldeado tu vida sin mí.


Berenice Pinzón