jueves, 23 de julio de 2015

Carta a los encuentros y a los desencuentros

Corazón:

Te escribiré una larga partitura a manera de carta, a manera de confesión amorosa y quizá rencorosa para que te montes en sus notas si un día la escuchas y te lleve lejos de mis deseos, de mi desprecio e incluso de mi ausencia.
Me apetece que tomes camino, mirarte de lejos y seguirte queriendo. Saber que te vas incompleto porque voluntariamente te has repartido por aquí y por allá. Hoy por hoy tus lágrimas irresponsables no me conmueven, me parece justa la paga ¿Qué te digo?
Asumiste que la soledad tortura y que va de la mano con el abandono. Quizá no tomaste en cuenta tus propios abandonos ni las torturas que no te dignaste a mirar.
Deberás darte cuenta que lo que supones te daña ahora, no es más que un condimento, maridaje y contraste. Ya pasará, para consuelo tuyo y mío como siempre pasa.


Berenice Pinzón

lunes, 20 de julio de 2015

Concluyo

Supe de antemano que su deseo no empezaba en mi piel ni terminaba con mi humanidad, al igual que el mío tampoco lo hacía en la suya.
Deseaba saber qué motivo me llevó a su presencia.
Qué motivo me lleva a su presencia, si de por sí sé que al tenerlo querré dejarlo.
Y aun así lo deseo.


Berenice Pinzón