domingo, 30 de agosto de 2015

Cartas precisas

Los rotundos hechos me dejaron saber que un ideal está lejos de lo que sucede ante los ojos.
Aun así te abrazo con el corazón sincero del que mira más allá de la posesión y le invade un poco el olvido, el olvido ese que ayuda a no albergar rencores inútiles.
Entre algunas contrariedades me cuento que el principal ideal que cayó ante mí, fue el propio, por ahora me reconstruyo de una manera extraña y nueva, quizá no tan apasionada y loca, quizá no tan incondicional y sonriente pero rotundamente nueva.
Agradezco las lecciones ofrecidas y asumo mi cargo de maestra encarnizada aunque siempre bien intencionada.
Coqueteo con la vida y sé que ella lo hace conmigo en la misma medida (tip para todo lo nuestro)
Como siempre, cerca o lejos, te abrazo con la vida toda.


Berenice Pinzón

martes, 18 de agosto de 2015

En privado

Llorar contigo todas tus lágrimas a grito vivo, ahogado o en sollozos, como lo prefieras, como lo dicte el corazón herido.
Guardarte de las malquerencias y los mal queridos, sólo quizá para que en público accedas a las querencias y las queridas, contento porque esas también existen.
Guardarte en los brazos consoladores de alguien que te quiere a distancia.
A distancia de tiempo.
A distancia de sentimientos.
A distancia de realidad.
En privado que sepas, querido mío, que sería un placer fundir tus ojos con los míos para que de una vez terminen de llorar.


 Berenice Pinzón

miércoles, 12 de agosto de 2015

Somos


Somos sencillamente, palabras al viento… Momentos.
Sellos indelebles en lo inimaginable.
Notas irrepetibles.
Un sueño profundo sin tiempo definido.
Amantes confusos de nosotros mismos.
¿Es a caso que existe algo más descarnado que esto?

Berenice Pinzón