jueves, 16 de diciembre de 2021

Gerardo Camacho de la Rosa

Hoy éste mundo amanece sin tí, sin ti y sin muchos otros que a partir de ahora serán nombres, padres, hijos, hermanos amigos ausentes.
Recuerdos poderosos, dulces, amargos, nutricios.
Fuimos en un momento niñez que sonreía, jugaba, aprendía. Nos enseñaron a gritar alto y a sostener el pensamiento.
Un par de ”nosotros” de nosotros que crecimos juntos, caminaron delante tuyo y ahora tú delante nuestro.
Años de anécdotas de aulas llenas de personalidades efervescentes, de semillas que añoraban ser árboles.
Estoy segura que dejaste raíces y huellas profundas, estoy segura que el camino no termina ahora.

Berenice Pinzón

lunes, 29 de noviembre de 2021

Capa a capa (o de cuando se me acaba lo romántica)

Sería magnífico poder simplificar todo en un ”asi soy yo” por si no lo habías notado, sin embargo es evidente que ésta amenidad no tendría sentido.
Las personas que pueden decir que me conocen, no existen y pienso que tampoco existe aún a quién yo conozca del todo pero no lo busco, no busco ser la sabelo todo para juzgar, castigar o premiar a nadie. 
Cambiamos día con día, experiencia tras otra. Hasta hoy no he muerto de amor, por más trillado que suene ni muero de ti ni muero de nada, cuando me encuentro en medio de algo, lo disfruto, lo gozo y lo vivo a plenitud porque nada me lo impide pero no detengo, quizá lo intenté alguna vez y la vida me dió una buena lección por ello, por eso ahora, se acabaron las olas de sangre en mi mente, las escenas de soledad y llanto en un rincón, el autocompadecimiento.
Dejar ir, agradecer y mandar a la chingada ¡Aleluya! Todo aquello que pretenda conferir sus cargas a mí y si yo lo hago, acepataré con orgullo los aires de sus respectivos desdenes al fin que... Disculpa sincera por herir susceptibilidades, me vale madres y así soy yo.

Con amor
Berenice Pinzón



lunes, 18 de octubre de 2021

Despedidas para aligerar las cargas



Pensé ingenuamente, ahora lo veo, que tu proceso evolutivo te había llevado a asumir que el amor es el sentimiento más puro, grande, indefinible que un ser puede llevar, portar, poseer...
Definitivamente concuerdo con que la vida es una serie de bienvenidas y despedidas, de conocer y olvidar, y que en determinados pasos uno necesita de toda su energía para sí mismo, para construir su propia historia, sin embargo, me parece preciso si no es que apremiante que comprendas que "A TODA ACCIÓN HAY UNA REACCIÓN" Estamos conectados de manera irremediable, no es que puedas definir fechas de caducidad para los otros, pretendiendo que aquellos, se pierdan inamovibles en el fondo del basurero.
Puedes perderte algunos días en el destierro voluntario, quizá un poco más que eso, pero al mirar tu piel, la forma en que hablas, caminas, piensas, incluso en la que sientes, al mirar tu reflejo, indiscutibleme notarás el constructo que eres de todos los otros, como lo somos todos y sinceramente espero que no añores demasiado lo que quebraste sin remedio, porque esas son las partes que te harán recordar que te rompiste a ti misma.

Berenice Pinzón 

martes, 12 de octubre de 2021

Me contemplo ahora


Me contemplo ahora mucho más prudente, más cauta, el arrojo a mermado de manera impresionante, la pasión ha sido reservada para mí solamente.
Soy celosa de mi energía, no regalo ni un momento como solía.
Recuerdo como buena historia el trío de viajes que logramos colectar juntos, nada que no se lograra con cualquier otro u otra, sin embargo, existió un algo que contar.
Si la vida me pusiera frente a ti una vez más... Y ojalá nunca lo haga. Te dejaría ir como una hoja al viento, marchita, regalándose su último recorrido. Una imagen bien poética en sí misma, algo hermoso, vivo, que pendió en su momento de otro ser, un sistema expendedor de belleza. 
No te recuerdo nítidamente ni recuerdo con claridad a mi yo de ese entonces, sólo una cosa es cierta, agradezco tanto lo que contemplo ahora que no cambiaría ni un ápice el recorrido para haber llegado hasta aquí. 

Berenice Pinzón 

martes, 31 de agosto de 2021

Tienes razón


El hartazgo de pronto te apresa, te asalta, te penetra. ¿Qué más da? Si de aquí te vas de una u otra forma ¿Qué carajo importa? 
Yo no sé qué será ver con tus ojos o con los ojos de otro, pero pretendo ver más allá de lo que simplemente ven los míos, quiero imaginar tan intensamente que todos mis sentidos se enciendan, regalar flores y no quebrantos, sonrisas y no ofensas.
No gozo remar contra corriente, de hecho agradezco el mar en calma. Sé de cierto que las tripas se incendian, que la sangre hierve y que las uñas y dientes se aprestan para atacar...
Pero entonces, si me gusta más lo uno que lo otro miraré para allá y si tú decides sencillamente luchar, entonces lucha ¿Qué más da?

Berenice Pinzón 

jueves, 26 de agosto de 2021

Años gastados


Yo que me creía poseedora de toda la ternura que fuese posible  tener en esos momentos... Tú, tan falto de ese concepto en tu vida toda.
Yo tan pretenciosa en cuanto al manejo de relaciones. Tú, tan manejador y letrado en olvidar corazones a tu paso.
Yo tan arrojada y ciega por voluntad propia, tú, tan gitano, tan ingrato, tan podrido. 
Yo que no sé por qué te recuerdo ahora... Tú, tú sin duda sigues siendo simplemente tú.
¡Menudo chasco! 

Berenice Pinzón 

viernes, 30 de abril de 2021

Exhumación

 Desenterré esa historia que de no haber existido un "aquel" pudo haber sido sublime. 

Miré el cuerpo de "aquella", hermosa por lo joven, porque cuando uno lo es, se le ve el ansia en la cara por ver otro día. Pero en ella el cuerpo estaba desgarrado, el rostro dejaba asomo de desesperanza, de división entre el presente y la nada, de sonrisa a medias por no vivir con plenitud. Amando una mentira que dejó profundo  surco en su existencia, existencia que terminó tiempo atrás, sin embargo necesitaba traerla de vuelta a la luz, pedirle perdón por no cuidar de ella lo suficiente para que no cayera, hablar fuerte y claro para que siguiera su instinto y dejara caer el peso de su espalda sin remordimiento. 

Lamento haber demorado años en reconstruirte. Lamento tanto. Te amo. 


Berenice Pinzón 


lunes, 29 de marzo de 2021

Anti poesía

No logré encontrarte entre las líneas de un precioso poema, quizá fuiste el dolor que abrió mi piel al cortarme la hoja terminando de leer uno, uno que quería que fueramos tú y yo, romántico y eterno. 
Me sabía engañada por ti pero sobre todo por mí, había mil voces que se alzaban pidiéndome cautela "Mira bien al horizonte que ese no estará para ti como no lo está ahora" y yo necia de contradicción quería creerme, no escuchar a los ojos sabios que me cuidaban y desafié mi propio instinto imaginando que te quedarías conmigo a pesar de que más de una vez demostraste lo contrario.
Agradezco al infinito tu huída de mi vida, sin ese infame paso no podría ver ahora los formidables frutos de mi existir. Gracias por eso, gracias porque lo que un día se sintió como un desgarro ahora es claramente una metamorfosis y así es.