Yo que me creía poseedora de toda la ternura que fuese posible tener en esos momentos... Tú, tan falto de ese concepto en tu vida toda.
Yo tan pretenciosa en cuanto al manejo de relaciones. Tú, tan manejador y letrado en olvidar corazones a tu paso.
Yo tan arrojada y ciega por voluntad propia, tú, tan gitano, tan ingrato, tan podrido.
Yo que no sé por qué te recuerdo ahora... Tú, tú sin duda sigues siendo simplemente tú.
¡Menudo chasco!
Berenice Pinzón
No hay comentarios:
Publicar un comentario