martes, 30 de septiembre de 2014

Ávida de ti

¿Quisieras venir a beber de un sorbo mis deseos? Los pongo en tus manos  para que los moldees con maestría y una vez horneados por tu cuerpo logren materializarse a través de mi respiración.
Los latidos se aceleran de nueva cuenta, hierve la sangre detonada por la particularidad de un aroma.


Berenice Pinzón

viernes, 26 de septiembre de 2014

Ofrecimiento único

No puedo enseñarte nada que no sepas ya, sin embargo te ofrezco mi propio arte de vida, no para enseñarte sino para compartirlo contigo, si corremos con suerte, quizá podamos escribir juntos más de un par de líneas en este mundo.
Si entendieras que mi paso por tu vida puede ser una visita o un acompañamiento casi eterno.


Berenice Pinzón

Asante

Quizá algunos o todos los oídos que estuvieron en mi presencia, olvidarán las historias que de mí surgieron, sin que eso importe, agradezco la fortuna de haber tenido boca y aliento para contarlas.


Berenice Pinzón

Mimesis

No había notado que hubiese tanto de mí misma en tus maneras de proceder, a veces tanto de lo peor.
Aprendiste a gritar hasta desgarrar el ambiente, a ser condescendiente a pesar de todo y después a mostrar tus límites.
Ahora indago, qué de ti, se encuentra camuflado en mis pasos.


Berenice Pinzón

jueves, 25 de septiembre de 2014

Demasiado de lo que NO eres

La verborrea me aturde, desgasta mis sentidos y mis ganas.
La naturalidad no pronuncia discursos de ninguna índole.
Lo genuino no es guapo o guapa, alto, fornido, adinerado, pobre, gordo, galante, ingenuo.
Lo genuino lleva intrínsecamente la hermosura, nunca tiene mal aliento y le importa poco si lo entienden.


Berenice Pinzón

martes, 23 de septiembre de 2014

A todos ustedes

Abro los ojos y sé de cierto que hoy tengo la oportunidad de amarte, porque hoy eres un ser nuevo, que decide momento a momento qué cargas poner encima suyo, lo mismo sé de mí.
Noto la magnificencia de todo ello. Sé que mis ojos pueden moldearte, sé que puedo verte con el corazón, en sustancia, en esencia eres yo mismo/misma. Eres todo lo que creo y en quien confío.
Este es un ciclo de irrepetibles oportunidades, aun así, las tenemos en nuestras manos una y otra vez.
Ya no hay fastidio ni hartazgo en mi forma de mirar el transcurso de mi vida, porque dejé a un lado todas las teorías con las que crecí, ahora sé que separar mi todo y barnizarme con odio y egoísmo, jamás funcionará. Es hora de gritarlo con fuerza para que al fin quede grabado en la memoria del ciclo interminable.


Berenice Pinzón

domingo, 21 de septiembre de 2014

De la atención a la intención

Con la fantasía instalada a placer, gozo de aquel discurso sobre el pecado de la carne.
Acepto la DEMOSTRACIÓN  de todo lo que podrías hacer por mí. Ofrezco la COMPROBACIÓN de todo lo que te podría hacer a ti.
Hay un par de cosas que necesito en la vida, claramente, no son tus explicaciones.


Berenice Pinzón

martes, 9 de septiembre de 2014

Camino a casa

En presencia de un sin número de realidades voy, a veces entusiasta, otras tantas desorientada.
Buscando dentro, el tesón, el valor, la misión que pese lo suficiente para no fugarme de este embrollo tan denso, tan asquerosamente torcido.
Recuerdo entonces que la única verdad contundente es la muerte misma, la belleza de lo trascendente, la que logra robarle el peso a todo lo otro. Ella, la que indica que el orgullo es pérdida de tiempo. Las lágrimas, banalidades que te puedes permitir de vez en vez. El amor la sustancia de todo y la vida, una simple oportunidad.


Berenice Pinzón

martes, 2 de septiembre de 2014

Serenidad

Se me agotó el miedo al adiós desde hace varias noches, remodelé el desasosiego  con certezas personales.
Intento ahora mirar más allá de los remiendos, desconocer las cicatrices. 
Reconocer mi voz saliendo de tu boca, mis lágrimas de tus ojos y mis sonrisas de tus labios.


Berenice Pinzón

Ahora

Entonces un buen día sucede que la perspectiva cambia, las prioridades cambian. Las osadías de  ayer se observan como ajenas. Los  ideales prestados pierden peso.
Los rencores ya no saben ni a olvido y más de un par de nombres se han fugado.
Entonces un buen día te sigue enamorando la vida con sus formas todas, sus caricias todas, sus misterios todos.
No hay más que renacer cada día.


Berenice Pinzón