Locura abrazadora, estupidizante, despiadada.
Locura caníbal, de rostros distintos, de voces plurales y
apetitos varios.
Locura ofrecida, embriagadora, puta, que se instala sin
esperar respuesta.
Locura disfrazada de buenos modales, de enamoramientos
sagaces y hasta perpetuos.
Esa locura que te envuelve hasta que la atrapas jugándote sucio,
cortándote las venas, se va por un tiempo, tranquila, vaporosa, sin
preocuparse por nada, sabiendo que al doblar la esquina habrá otro incauto que
se prendará irremediablemente de ella.
Berenice Pinzón
No hay comentarios:
Publicar un comentario