A estás altura podría concederte el beneficio del querer,
digo, el querer estar contigo bajo tus condiciones, bajo tus caprichos, bajo tu
digamos, no muy amplia concepción del mundo.
Pero de pronto caigo en cuenta que he tenido el garbo desde
hace ya varios años de deslizarme grácilmente de todo aquel ser que ha
pretendido gobernarme. Generalmente he podido salir airosa de todo aquello, y
ahora que te ofreces tan pretencioso, creyendo que sabes por dónde va el hilo
que me sale de la entraña…
Déjame pensarlo de nuevo.
Berenice Pinzón
No hay comentarios:
Publicar un comentario