miércoles, 25 de junio de 2014

A quien lo comprenda (A quien corresponda)

Te amo con toda la desesperación que mi vida puede y podrá albergar alguna vez.
Te odio como a nadie más en este mundo.


Berenice Pinzón

Incontable

Dónde se te busca ante la desesperación, si ahora no tienes dirección, ni nombre, ni piel.
A quién se le piden informes. En dónde se guardan las esperanzas si no escuchas más canciones, si no dejarás correr más el tiempo abrazado por mi cama y por mi cuerpo.
En dónde guardaste tus amabilidades y tus ofensas.
Por qué me dejaste las lágrimas todas… Las tuyas y las mías.


Berenice Pinzón

domingo, 22 de junio de 2014

En esta nada sin tiempo, sin espera, me pregunto si estamos “destinados” a encontrarnos de nuevo. Si habrá otro, un alguien que haga temblar mis pasos, mi respiración…
Y me pregunto si esta tristeza me invadirá una y otra vez a lo largo de mi vida.
Amor de mí, quisiera decirte que algo me angustia por el momento:
Ahora sueno hueca como si hubiera perdido mi corazón en el camino.


Berenice Pinzón

miércoles, 18 de junio de 2014

A los larguísimos “hubiera”

Te escribo hoy, querido amigo, no como suelo hacerlo, en una especie de golpe bajo que suena a reproche. Sin embargo habré de puntualizar que el inicio “querido amigo” no es más que una diplomacia pues sabes también como yo que nunca hemos sido amigos.
Desearía tanto mirar entre mi correspondencia un documento anónimo, tan anónimo que suene a ti, tan anónimo que me haga hervir la sangre por suponer que aquel que escribe desea tanto como yo deseo, aunque jamás salga de la sombra para así lograr no prostituir su sentimiento con los larguísimos “hubiera”.
Por mi parte esta noche quisiera llenarte de besos como si nunca hubiéramos dejado de vernos, como si jamás nuestros caminos se hubieran separado.


Berenice Pinzón

sábado, 14 de junio de 2014

Exploración de un sentimiento

Las viejas dudas, los quehaceres incompletos, los reclamos no hechos, las razones incrustadas y las no sublevaciones.
Tu cuerpo ligero se impone a mi mórbida pesadez, resistencia que corre también por tus movimientos
Entre las preguntas incesantes, cuál será la voz adecuada para responder
¿Cuándo uno se vuelve demasiado grande para llorar a grito abierto o esconderse en brazos prestados?


Berenice Pinzón

De la rebeldía

Espalda lisa que en otro tiempo era surcada por cicatrices.
Sonrisa amable que ayer fue sepultada por odio.
Ahora digna, aún recuerdas en el erizarse de tu piel ante la injusticia que habrá que morir mil veces hasta que todas las espaldas sean lisas.


Berenice Pinzón

jueves, 5 de junio de 2014

Sin sentido

Nocturna nostalgia instalada en los sentidos, tristeza excavando mis ojos.
Quizá a lo lejos escuches la historia que cuentan mi respiración y mis miradas, posiblemente entiendas que me agita que te cueles en mi vida.
Desgarro de recuerdo.
Despilfarro de ausencia.
Preguntas sin respuesta.
¿Por qué no me creíste?
¿Qué más daba ser felices?


Berenice Pinzón  

martes, 3 de junio de 2014

De moscas y oscuridad

Vomitando ausencias…
 De ningún particular, más bien la propia.
Venenos puros que demandan atención.
Temeridades insolentes.
Sin duda ha cambiado la perspectiva, el dulzor que marcaba los veintisiete  y el desgastado debate de la muerte como hecho, la palabra, una acción, simple transición, otro cambio y sus incontables etcéteras.
Se sigue bebiendo el líquido fresco del orinal de los bastardos, no de los olvidados sino de los que decidieron olvidar deliberadamente.


Berenice Pinzón

Inhabitable

Borra tu rostro, cose tu boca, olvida tus crímenes, reconstruye tu historia, imagina otro tú y detén tu corazón…
Sólo entonces podrás olvidarte también de mí.

Berenice Pinzón