Las
viejas dudas, los quehaceres incompletos, los reclamos no hechos, las razones
incrustadas y las no sublevaciones.
Tu
cuerpo ligero se impone a mi mórbida pesadez, resistencia que corre también por
tus movimientos
Entre
las preguntas incesantes, cuál será la voz adecuada para responder
¿Cuándo
uno se vuelve demasiado grande para llorar a grito abierto o esconderse en
brazos prestados?
Berenice
Pinzón
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